Vídeos y testimonios previos desmienten a Óscar Puente: usuarios y maquinistas alertaban del mal estado de las vías
Las afirmaciones del ministro de Transportes, Óscar Puente, asegurando que las vías del tramo donde se produjo el accidente ferroviario de Adamuz estaban en “óptimas condiciones” tras una reforma en mayo de 2025 comienzan a ser seriamente cuestionadas por usuarios y profesionales del sector ferroviario. Testimonios previos y vídeos difundidos en redes sociales contradicen la versión oficial.

Una versión oficial bajo sospecha
Tras el grave accidente ocurrido en Adamuz, el ministro de Transportes, Óscar Puente, defendió públicamente que el tramo ferroviario afectado se encontraba en perfecto estado, al haber sido objeto de una reforma reciente en mayo de 2025.
Sin embargo, esta versión comienza a perder fuerza ante la aparición de numerosos testimonios de usuarios habituales del servicio, que desde hace meses venían alertando de vibraciones anómalas, balanceos bruscos y saltos del tren al circular por ese mismo tramo de alta velocidad.
Vídeos y quejas previas de los pasajeros
En redes sociales han circulado vídeos grabados por viajeros con anterioridad al accidente en los que se aprecia claramente cómo los trenes experimentaban movimientos irregulares a gran velocidad, generando una sensación evidente de inseguridad entre los pasajeros.
Estas grabaciones, realizadas meses antes del siniestro, refuerzan la percepción de que la infraestructura no se encontraba en las condiciones óptimas descritas por el Ministerio y ponen en duda la eficacia de las revisiones anunciadas oficialmente.
Advertencias reiteradas de los maquinistas
A las quejas de los usuarios se suman las advertencias de los maquinistas, que habrían solicitado en reiteradas ocasiones la reducción de la velocidad máxima en ese tramo, proponiendo rebajarla de 300 a 250 kilómetros por hora debido al comportamiento anómalo de la vía y del tren.
Estas peticiones, según fuentes del sector, no fueron puntuales ni aisladas, sino reiteradas en el tiempo, basadas en la experiencia directa de quienes conducen los convoyes y detectan con precisión cualquier irregularidad en la infraestructura.
Dudas sobre la gestión de la seguridad ferroviaria
La contradicción entre el discurso oficial del Ministerio de Transportes y las evidencias aportadas por pasajeros y profesionales ha abierto un profundo debate sobre la gestión y supervisión de la seguridad ferroviaria.
La existencia de quejas previas, vídeos y solicitudes formales de reducción de velocidad plantea interrogantes sobre si las advertencias fueron ignoradas y si el mantenimiento real de la vía fue tan exhaustivo como se aseguró tras la reforma de 2025.
Crece la presión sobre la investigación
Estos nuevos elementos añaden presión a la investigación en curso y refuerzan la exigencia social de transparencia y depuración de responsabilidades. Familias de las víctimas y parte de la opinión pública reclaman que se analice en profundidad si existió una falta de diligencia en la gestión de la infraestructura y en la toma de decisiones preventivas.
Mientras continúan las labores de investigación, crece la sensación de que el accidente podría no haber sido un hecho imprevisible, sino la consecuencia de problemas detectados con anterioridad que no habrían sido corregidos a tiempo.



