
Mario es mucho más que un personaje de videojuego. Es un símbolo cultural, un referente generacional y una de las figuras más influyentes de la historia del entretenimiento digital. Un video que repasa su trayectoria permite reconstruir el camino que llevó a este fontanero ficticio desde sus humildes orígenes en las máquinas recreativas hasta convertirse en el emblema mundial de los videojuegos.
Los orígenes: Jumpman y el nacimiento de una idea
La primera aparición de Mario se produjo en 1981 en el videojuego Donkey Kong. En aquel momento, el personaje aún no tenía nombre y era conocido como Jumpman. Su misión era sencilla: rescatar a una joven llamada Pauline de un gorila gigante. A pesar de su planteamiento básico, el juego introdujo mecánicas innovadoras que marcaron un antes y un después en el diseño de videojuegos.
Detrás de esta creación se encontraba Shigeru Miyamoto, quien sentó las bases de un estilo narrativo y jugable que acabaría definiendo a Nintendo durante décadas. El aspecto del personaje —gorra, bigote y peto— respondió a limitaciones técnicas, pero terminó convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles del mundo.
Mario Bros: el fontanero toma forma
En 1983 llegó Mario Bros., el título que consolidó definitivamente la identidad del personaje. Aquí apareció por primera vez su hermano Luigi, y ambos fueron presentados como fontaneros que trabajaban en un entorno urbano lleno de tuberías.
Aunque todavía no se trataba de un juego de plataformas clásico, este lanzamiento fue clave para definir el universo Mario, introduciendo enemigos recurrentes y una dinámica cooperativa que se convertiría en una seña de identidad de la saga.
Super Mario Bros y la revolución del videojuego
El gran salto se produjo en 1985 con Super Mario Bros., lanzado para la consola Nintendo Entertainment System. Este juego revolucionó el género de las plataformas con escenarios de desplazamiento lateral, niveles extensos y un mundo cohesionado que invitaba a la exploración.
La historia situaba a Mario en el Reino Champiñón, donde debía rescatar a la princesa Peach del villano Bowser. Más allá de su argumento sencillo, el título destacó por su diseño, su música y su jugabilidad precisa, convirtiéndose en un fenómeno sin precedentes.
El éxito de Super Mario Bros. fue decisivo para revitalizar la industria del videojuego y consolidó a Nintendo como una de las grandes potencias del sector. Desde ese momento, Mario pasó a ser la imagen principal de la compañía japonesa.
Evolución, reinvención y legado
A lo largo de las décadas, Mario ha sabido adaptarse a cada nueva generación. Ha protagonizado juegos en dos y tres dimensiones, títulos de carreras, deportes y aventuras, manteniendo siempre una identidad reconocible. Lejos de desaparecer con el paso del tiempo, el personaje ha evolucionado sin perder su esencia.
Su impacto ha trascendido el ámbito del videojuego para convertirse en un icono global presente en películas, parques temáticos y productos de todo tipo. Mario representa la creatividad, la innovación y la capacidad del videojuego para conectar con públicos de todas las edades.
El video que repasa su historia resume más de cuarenta años de evolución y demuestra cómo un personaje nacido en una recreativa terminó formando parte de la memoria colectiva de millones de personas en todo el mundo. Mario no es solo un héroe digital: es historia viva del videojuego.



