Jerez quiere “tocar el cielo” con 4.000 tocinos solidarios en la Plaza del Arenal
La ciudad prepara un gran evento gastronómico y benéfico para batir un récord repostero y recaudar fondos para Proyecto Hombre
Un reto gastronómico con carácter solidario
Jerez se enfrentar este sábado a un reto gastronómico de carácter solidario y presenta en su conocida Plaza del Arenal, ‘De Jerez al Cielo, Tocino Récord‘, una iniciativa impulsada por la organización Hostelería Jerez con la participación de pastelerías y establecimientos hosteleros locales que elaborarán al menos 4.000 porciones de tocino de cielo con fines solidarios. ¿Hay algo mejor que llevarse a la boca un trocito de cielo de Jerez? ¡Y a euro la porción! Una de las recetas dulces más tradicionales y características de esta ciudad que forma parte ya de su recetario típico ‘made in Jerez’.
El objetivo es vender estas unidades al precio simbólico de 1 euro y destinar íntegramente la recaudación al Programa Proyecto Joven de Proyecto Hombre, coincidiendo además con el 35 aniversario de esta entidad dedicada a la atención de personas con problemas de adicciones. La recaudación contribuirá a reforzar el carácter social y solidario de esta acción solidaria.
Cada establecimiento elaborará entre 200 y 300 porciones de tocino de cielo, en función del número final de participantes con una medida de cada porción de 4,5 x 4,5 cm. Todas las piezas serán iguales para lograr una imagen uniforme y cuidada y la mesa se organizará en 6 filas de ancho, con una longitud proporcional al número total de porciones.

Una cita en la Capital Española de la Gastronomía
El evento se celebrará a las 12:00 horas en la Plaza del Arenal, dentro del calendario de actividades organizado con motivo de la Capital Española de la Gastronomía 2026, con el propósito de poner en valor uno de los dulces más emblemáticos de la tradición jerezana y reunir a ciudadanos y visitantes en torno a una acción benéfica.
Profesionales de la repostería local participarán en esta iniciativa colectiva con la intención de batir un récord de elaboración y venta de este postre típico, consolidando a Jerez como referente gastronómico y solidario durante el presente año.
Esta es la historia del tocino de cielo
El tocino de cielo es patrimonio de Jerez. Un símbolo gastronómico de alto nivel junto con el ajo campero. Y es que si la ciudad de Jerez ya es conocida internacionalmente por la riqueza y calidad de sus vinos, también lo es por sus platos típicos. En esta ocasión, el protagonista es una receta dulce. Para postres o meriendas. El conocido y famoso tocino de cielo.
El tocino de cielo es una receta muy tradicional y originaria de Jerez que se remonta a varios siglos atrás pero ¿sabes de dónde proviene?
Su origen es muy curioso porque muchas teorías apuntan a que la elaboración de esta receta proviene del siglo XIV, concretamente del año 1324 y que las primeras manos que lo elaboraron fueron las de las monjas del Convento de Espíritu Santo de Jerez por la necesidad de aprovechar la gran cantidad de yemas que se desechaban en las bodegas de la ciudad, ya que durante la elaboración del vino se utilizaban las claras de este producto para la clarificación de la bebida. De esta forma, las yemas de los huevos se quedaban sin usar, por lo que se las cedían a las monjas de este convento. Estas fueron las que cabezas pensantes de esta receta tan tradicional, pues idearon la receta del dulce típico de Jerez.
¿Por qué se llama así?
El nombre de este manjar le viene dado por dos motivos; una por su aspecto y por la gran semejanza en la textura que comparte con el tocino de cerdo. Su apellido, que hace referencia al cielo, por su forma de elaboración y las manos religiosas que lo crearon.
Este postre, similar al típico flan ‘de toda la vida’, se sirve frío y su receta está compuesta de yema de huevo, azúcar y agua. En primer lugar, se hace un almíbar disolviendo el azúcar en agua. A este almíbar, mientras está tibio, se le añaden la yemas, batiéndolas. La mezcla resultante se cuela y se vierte en un recipiente caramelizado que se cocina al típico ‘baño María’ hasta que adquiera la consistencia lo más similar a un flan. Aunque los ingredientes sean muy básicos, la elaboración requiere de cierta capacidad y paciencia puesto que para conseguir la textura y consistencia exigida es importante hacerlo de manera cuidadosa y delicada.



