El jamón de pata negra, el gran protagonista de las mesas en Navidad
Qué hay que saber sobre los tipos de jamón ibérico, su origen y el ritual del primer corte en las fiestas navideñas

Con la llegada de la Navidad, hay un producto que no falta en los hogares españoles: el jamón de pata negra. Presente en reuniones familiares, celebraciones y cenas especiales, el jamón ibérico se consolida cada año como uno de los alimentos más consumidos durante las fiestas, despertando también el interés de muchos consumidores por conocer qué están comprando realmente y cómo disfrutarlo desde el primer corte.
Durante estas fechas, el aumento en la demanda de jamón ibérico de bellota y otras categorías hace que términos como pata negra, brida negra o cerdo ibérico se conviertan en protagonistas tanto en mercados tradicionales como en tiendas especializadas y comercios online.

Pata negra: tradición navideña y símbolo de calidad
Aunque coloquialmente se habla de jamón de pata negra para referirse a cualquier jamón ibérico, los expertos recuerdan que esta denominación corresponde exclusivamente al jamón 100% ibérico de bellota, identificado por la brida negra. Se trata de una pieza procedente de cerdos criados en libertad y alimentados con bellotas, cuyo sabor intenso y aroma característico lo convierten en el más deseado durante la campaña navideña.
No obstante, en Navidad también ganan protagonismo otras variedades como el jamón ibérico de bellota (brida roja) o el jamón de cebo de campo (brida verde), opciones muy presentes en celebraciones familiares por su equilibrio entre calidad y precio.
La crianza y alimentación, claves del sabor
Uno de los aspectos que más interés despierta entre los consumidores en estas fechas es la alimentación del cerdo ibérico. De ella depende la jugosidad, el aroma y la textura del jamón:
-
Los jamones de bellota, fruto de una crianza en libertad, destacan por su grasa infiltrada y sabor persistente.
-
Los jamones de cebo de campo, alimentados con piensos naturales y pastos, ofrecen matices suaves y agradables.
-
Los jamones de cebo, más habituales en grandes reuniones, presentan un perfil más ligero y accesible.
Esta diversidad hace que cada mesa navideña pueda encontrar un jamón acorde a sus gustos y presupuesto, sin renunciar a la tradición.

El momento más esperado: empezar el corte en Navidad
Pocas escenas son tan reconocibles en Navidad como el primer corte del jamón ibérico. Ya sea en Nochebuena o en Navidad, iniciar la pieza se convierte casi en un ritual. La posición del jamón, la retirada de la corteza y las primeras lonchas marcan el comienzo de días de celebraciones.
Los cortadores profesionales coinciden en que el secreto está en lonchas finas, bien equilibradas entre carne y grasa, que permitan apreciar todo el sabor desde el primer bocado. Un gesto que, más allá de la técnica, simboliza compartir y disfrutar en compañía.
Un clásico que se reinventa cada Navidad
El jamón de pata negra no es solo un producto gastronómico, sino parte de la cultura y la tradición navideña española. Cada diciembre, vuelve a ocupar un lugar central en las mesas, generando conversación, interés y disfrute, y recordando que detrás de cada loncha hay historia, crianza y saber hacer.
En un contexto donde el consumidor busca cada vez más información y calidad, el jamón ibérico sigue siendo el gran embajador del sabor español durante las fiestas.



