La búsqueda de Boro, el perro que se perdió tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz (Córdoba), ha dado un giro que ha levantado la esperanza de miles de personas en toda España.
Localizado vivo en los alrededores del siniestro
Boro, un mestizo de schnauzer y perro de agua que viajaba en el tren siniestrado con su dueña y su hermana cuando se produjo la colisión entre dos convoyes, fue avistado con vida alrededor de las 17:30 horas, según han confirmado varias fuentes y organizaciones implicadas en la búsqueda. El avistamiento se produjo en la zona próxima al lugar del accidente, donde equipos rescatistas y agentes medioambientales trabajan coordinadamente para intentar capturarlo y ponerlo a salvo.
La familia y voluntarios siguen manteniendo el operativo de búsqueda, conscientes de que, aunque el perro ha sido visto, aún no ha sido capturado. La presencia de Boro en el entorno del siniestro ha llenado de emoción a quienes han seguido el caso desde el principio.
Una historia que conmovió al país
Desde que se supo que Boro había escapado asustado tras el choque de los trenes, la historia del perro se convirtió en símbolo de esperanza y unión entre quienes han sufrido la tragedia. La familia de Boro, afectada por el accidente, hizo un llamado público a través de redes sociales para tratar de localizar a su mascota, que había huido tras la colisión mientras la madre de la familia y su hermana eran atendidas por los servicios de emergencia.
La presencia de Boro con vida, aunque todavía esquivo, ha generado una reacción masiva de apoyo en redes y entre asociaciones animalistas, que se han sumado al rastreo coordinado con la Guardia Civil y voluntarios en el terreno.
El apoyo no se detiene
Equipos de rescatistas, incluidos voluntarios de organizaciones como PACMA, continúan las labores de rastreo en la zona, ahora con un foco más claro tras el avistamiento confirmado. La colaboración entre autoridades, especialistas y ciudadanos muestra una fraternidad que trasciende la tragedia, con la mirada puesta en reunir de nuevo a Boro con su familia y ofrecerle un final feliz a una de las historias más humanas que ha dejado este accidente ferroviario.
La atención nacional sigue puesta tanto en la identificación de las víctimas del accidente como en las historias de supervivencia y solidaridad que han emergido desde aquel fatídico 18 de enero.



