El notable cambio de la infancia: los videojuegos reemplazan los juegos tradicionales
La sociedad observa cómo niños y adolescentes prefieren juegos digitales frente a actividades clásicas

En los últimos años, se ha intensificado un fenómeno que transforma la infancia y la juventud: la progresiva sustitución de los juegos tradicionales al aire libre por experiencias digitales en dispositivos móviles, tablets y consolas. Títulos como Roblox, PKXD, Call of Duty o GTA V se han convertido en algunos de los preferidos entre niños y adolescentes, marcando un cambio en los hábitos de ocio de las nuevas generaciones.
Este giro cultural se observa en parques, patios escolares y reuniones familiares, donde la imagen de jóvenes corriendo, saltando o jugando a escondite durante largos periodos ha dado paso a grupos que comparten horas frente a pantallas, ya sea en solitario o en conexión con otros jugadores a través de plataformas digitales.
¿Qué están jugando hoy las nuevas generaciones?
Los juegos digitales que dominan el tiempo de entretenimiento de los más jóvenes son variados en temática y plataforma:
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Roblox y PKXD: entornos online que permiten crear mundos virtuales, personalizar avatares y socializar con amigos, muy populares entre niños de corta edad.
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Call of Duty: franquicia de acción y disparos que atrae especialmente a adolescentes por su jugabilidad y componentes competitivos.
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GTA V (Grand Theft Auto V): título de mundo abierto con historias complejas y libertad de acción que despiertan interés por su narrativa y posibilidades de exploración.
Estos juegos están disponibles en una amplia gama de dispositivos, desde teléfonos móviles hasta consolas modernas, y su accesibilidad ha impulsado su adopción masiva entre las familias.
De la calle al salón: causas de la transformación
Diversos factores explican este cambio en las preferencias lúdicas de la infancia y juventud:
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Accesibilidad y ubicuidad: los dispositivos móviles y las consolas están presentes en casi todos los hogares, facilitando el acceso instantáneo a juegos digitales en cualquier momento.
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Interactividad social en línea: muchos videojuegos permiten jugar con amigos o conocer nuevos jugadores a través de internet, ofreciendo una forma de socialización virtual difícil de igualar con los juegos tradicionales.
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Atracción audiovisual y gamificación: gráficos, sonidos, recompensas y retos constantes mantienen el interés y la atención de los jugadores durante largos periodos.
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Clima y seguridad: en algunos entornos urbanos, las familias prefieren actividades bajo techo por cuestiones de seguridad o clima, lo que favorece los juegos en interiores.
Consecuencias en el desarrollo infantil y juvenil
Especialistas en educación y desarrollo infantil señalan que este cambio puede tener impactos tanto positivos como negativos:
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Positivos: desarrollo de habilidades tecnológicas, mejora de reflejos y coordinación, aprendizaje de trabajo en equipo en entornos colaborativos online.
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Negativos: menor actividad física, reducción de interacciones cara a cara, riesgos relacionados con contenido inadecuado para ciertas edades, así como adicción o dependencia del juego.
Padres y educadores destacan que los niños pasan cada vez más tiempo frente a pantallas, reduciendo la participación en juegos activos al aire libre o en actividades creativas sin mediación digital.
Reacción de familias y educadores
Ante esta tendencia, muchas familias adoptan estrategias para equilibrar la vida digital y la actividad física:
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Establecen límites horarios para el uso de dispositivos.
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Promueven actividades al aire libre, deporte o juegos clásicos en grupo.
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Supervisan el contenido y seleccionan juegos adecuados según la edad.
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Integran videojuegos con valor educativo o creativo.
Centros educativos también plantean talleres sobre uso responsable de tecnología, combinando competencias digitales con actividades recreativas tradicionales, creatividad y trabajo colaborativo fuera de pantallas.
Hacia un equilibrio entre lo digital y lo tradicional
Aunque los juegos digitales forman ya parte del paisaje lúdico de la infancia, expertos subrayan la importancia de conservar juegos tradicionales que fomentan la actividad física, el juego simbólico y las relaciones face-to-face. El reto para padres, educadores y comunidades es encontrar un equilibrio saludable, donde la tecnología se integre de forma positiva sin desplazar por completo las experiencias de juego clásicas que han formado parte de tantas generaciones.



