El Mercado de Federico Mayo luce este año la Navidad por primera vez desde su reapertura. El Ayuntamiento de Jerez ha decorado este espacio con elementos florales y luminosos, una iniciativa que también se ha repetido en el Mercado Central de Abastos, donde la decoración navideña cumple ya su tercer año consecutivo.
La delegada de Comercio y Consumo, Nela García, explica que el objetivo es crear “una atmósfera cálida y festiva” que invite a comprar productos frescos en estos espacios tradicionales. Asegura que la decoración contribuye no solo a animar el consumo, sino también a poner en valor “la calidad, el servicio y la diversidad de la oferta comercial” que ofrecen los puestos.

Con la llegada de diciembre y el aumento del consumo propio de estas fechas, el Ayuntamiento busca “impulsar la actividad comercial y hacer más atractiva la experiencia de compra”. La delegada subraya que los mercados son “espacios esenciales de la ciudad y puntos de encuentro para miles de jerezanos”, especialmente durante la Navidad, cuando se intensifica la convivencia social.
La responsable municipal señala además el impacto positivo que estas actuaciones tienen en el comercio del entorno. “El efecto de los mercados se extiende a otros establecimientos cercanos, fortaleciendo el tejido comercial y generando un foco de atracción económica y social en la zona”, incide.
En el caso del Mercado de Federico Mayo, la decoración llega como un gesto de apoyo al comercio del barrio. Reabierto el pasado mes de septiembre tras una inversión municipal, el Ayuntamiento quiere fomentar las compras en la zona sur y dotar a este espacio de nuevos atractivos.
Por su parte, el Mercado Central de Abastos vuelve a convertirse estas semanas en punto de interés para los visitantes que llegan a la ciudad atraídos por la temporada de zambombas. El edificio, uno de los lugares más recorridos por turistas, ofrece estos días una imagen especialmente llamativa entre los puestos de recova, carnicería, frutas, verduras y pescado.
Desde el Ayuntamiento de Jerez apuntan que los mercados de abastos se consolidan como “espacios vibrantes y fundamentales para la economía local”, pero también como piezas clave en la experiencia cultural y comercial de Jerez durante una Navidad que ya se deja sentir en sus pasillos.



